Llevo toda la semana reflexionando sobre algunos de los “chollos” que los trabajadores nos encontramos en la Administración Pública, y tras ver la entrevista del programa de La Sexta Salvados por la Campana al duque de Salvatierra he descubierto algo: Cayetano de Alba está asesorando secretamente a la Diputación de Málaga. Y me explico…
Actualmente en esta administración se está negociando cómo realizar la prestación de servicios en algunos Centros de Atención especializada sin mermar la calidad asistencial y adaptándolo al nuevo contexto económico. Se pretende disminuir los gastos en guardias extraordinarias (lo que supondría en torno a un 10% de ahorro) mediante modificaciones en la jornada de trabajo, que dicho sea de paso es fruto de años de reivindicación de los trabajadores. Lo sorprendente es que, como el Pisuerga pasa por Valladolid, aprovechan para comunicar que se procede a una disminución del 30% de la plantilla, lo que obviamente perjudicará la calidad de la prestación de los servicios.
En esta negociación participan cargos de confianza política. Es de justicia reconocer que su número ha disminuido con el actual equipo de gobierno frente a la legislatura anterior, pero igualmente hay que recordar que su retribución media ha aumentado en un 9%. La plantilla de empleados públicos en estos centros asistenciales son mayoritariamente mujeres mayores de 50 años, con un largo historial de enfermedades profesionales derivadas de su puesto de trabajo (tal y como comprobó la Comisión Europea y confirmó la evaluación psicosanitaria del prestigioso Internationale Institut für Empirische Sozialökonomie de Alemania), con más de 35 años de experiencia de atención a usuarios gravemente afectados que en todo ese tiempo han pasado de ser niños a hombres, en su mayoría sin ser autónomos ni siquiera para moverse. En cualquier caso, éste no es el tema del que quería hablar y el seguimiento a todo esto la hará el Sindicato ASeD en su página web (www.asedmalaga.es)
La idea que me ronda la cabeza toda la semana va en relación a los “chollos” de la Administración. Algunas trabajadoras que participan en la negociación están utilizando sus días de vacaciones para ello, dejando incluso sin atender a familiares hospitalizados, y llevan semanas debatiendo con sus compañeras propuestas organizativas y de gestión pública que les permitan compatibilizar ahorro público con la calidad de la prestación del servicio. Tras más de 35 años de servicio, y estando aún en activo en sus centros de trabajo, el sentido común dicta que ellas tienen un mayor conocimiento de la materia que cualquier asesor externo recién aterrizado. Pues bien, tras suspender la reunión en una ocasión sin aviso previo (lo que supone usar un día adicional de sus vacaciones) se reunieron posteriormente y las trabajadoras presentaron los cuadrantes de trabajo y las propuestas organizativas elaboradas tras horas y horas de trabajo. Habían logrado rizar el rizo: SE PODÍA AHORRAR MODIFICANDO LA ORGANIZACIÓN DEL SERVICIO, PERO EL UMBRAL MÍNIMO DE PERSONAL NO PODÍA BAJAR DEL 5%
¿Hasta ahí todo parece que va bien, no? Pues no, sin ni siquiera profundizar en la propuesta de cuadrantes, y casi sin mirarla, la respuesta despectiva de uno de estos eminentes cargos de confianza fue “esto es inaceptable porque vosotras lo que tenéis es un chollo”. Tras semanas de trabajo elaborando las propuestas, la respuesta de la trabajadora fue la única posible, y la que en este tipo de situaciones siempre ha dado la gente humilde: “Devuélveme mis cuadrantes y mi propuesta”. Es decir, dame lo único que poseo y lo que es mío: mi trabajo, mi esfuerzo, mi dedicación…Dame todo eso porque ése es mi único patrimonio, mi fuerza de trabajo y mi relación con los compañeros, algo que tú no puedes comprender ni por asomo. Lo que realmente es un “chollo” en la administración pública es tener que soportar a este clase de asesores, que encima no son cargos públicos electos. “Chollos” como éste tenemos que sufrir en la administración pública a diario. La falta de acuerdo es posible, el debate también, la acción de gobierno sin duda hay que ejercerla…son intolerables la falta de respeto, las actitudes prepotentes y las cacicadas en la administración. Estos “chollos” que tenemos en la Administración es la razón que tengo todas las mañanas para dedicarme a la gestión de recursos humanos desde la acción sindical.
Conste que estos “chollos” no son patrimonio de un partido político u otro. Con el anterior equipo de gobierno, que era de un signo político distinto al actual, me encontré con algún “chollo” de estos que arruinaron en poco tiempo a centros de trabajo modélicos. Aún recuerdo aquella ocasión en la que había 4 cargos de confianza para gestionar una plantilla de 20 trabajadores (¡¡¡el 25% no eran funcionarios!!!) y la primera vez que hablé con otro “chollo” de asesor me dijo sin ningún rubor que “el cáncer de ese centro eran el montón de trabajadores sin hacer nada”, y hubo que dejárselo claro “el cáncer de este centro son el montón de jefes sin hacer nada”.
Todas estas reflexiones las llevo rumiando esta semana como profesional de la administración pública, pero cuando hoy he visto la entrevista al Cayetano de Alba lo he visto claro: él con su actitud en contra de los trabajadores andaluces, su prepotencia y sus aires de señorito andaluz que desearía volver a la edad media es quien está asesorando a estos “chollos” de la administración pública, porque desde luego la actitud es exactamente la misma. Esperemos que quien gobierne entienda que este tipo de “chollos” y actitudes debe ser eliminadas de la administración pública.




















































